domingo, 28 de abril de 2019

Sobre la partida de Hermanas Doroteas

Sergio Sanchez Moreno Sanchez Moreno
25 de abril a las 08:54 ·
No puedo disimular una lágrima.´

Después de 40 años de silenciosa tarea, se fueron de Melo y Treinta y Tres… las Hermanas Doroteas.
L a vida es hermosa. Como venga. No importa si “nos ha dado tanto” como dice la canción de Violeta o si tenemos muy poquito. La vida es él regalo. Por eso la valoramos en cada segundo. Y¿ cuanto valen cada segundo de las vidas de estas misioneras que dejaron sus hogares lejanos al otro lado del océano? las que por vivir en nuestros barrios, dejaron madres y padres y amigos y pueblos y costumbre y aún su cultura para venir a trabajar al barrio Mendoza y al barrio 25 de Agosto de Treinta y Tres. Y¿ cuánto vale la vida de las familias que hemos sido tocados por el amor de estas mujeres de Dios, que en nombre de un Jesús muy fraterno, nos acompañaron durante tanto tiempo?. “Comida y abrigo no valen votos” decía un político de Melo muy convencido. Se refería que si quería ganarse el voto de la gente necesitada, buscaran otras cosas, porque el abrigo y la comida se olvidan rápido. Pero en estos barrios de Melo y de Treinta y Tres, vaya si había familias que necesitaban abrigo y comida. Las conocimos en plena crisis de la década del 1980. La miseria era fuerte. No había casi trabajos legales y en las duras calles de tierra y piedra, se paseaba el hambre. Épocas en que el Padre Asdrúbal donaba su ropa y su cama y su comida… además de su tiempo. Épocas del matrimonio de Francia y Lito Silvera o de Ana Piriz recorriendo el barrio para aliviar penas. En ese tiempo conocimos a las Hermanas Doroteas.
Priorizaron su trabajo pastoral en los barrios Mendoza, Falcón, Las Acacias, Modelo, Collazo, Bella Vista de Melo así como comunidades rurales como La Micaela, Cañas, Cañitas Asperezas y Arbolito en Cerro Largo. Fue tan barrio adentro que puedo asegurar que muchos melenses de otras partes de la ciudad no supieron hasta hoy de la gran tarea de estas mujeres de Dios.- En 1985, en un día lluvioso, Melo las vio llegar a la humilde vivienda que acompañaba en la época al Centro de Promoción Social. Hermanas de Santa Dorotea de Cemmo, de origen italiano, fundadas por la beata Anunciata Cocchetti en 1882. A la diócesis de Melo llegaron traídas por Mons. Roberto Cáceres, formando, con el tiempo dos comunidades: una en Melo, en la Parroquia Buen Pastor y la otra en la ciudad de Treinta y Tres en el barrio 25 de agosto, territorios de la Parroquia Virgen de los Treinta y Tres (Cruz Alta).
Las fundadoras, fueron Estela, Teo y Luiggina con Magdalena que era argentina. Después vinieron Fiorángela y Ornella, asi como nacieron en Melo las vocaciones de Sarita e Iliana. Entonces sus problemas y preocupaciones de Europa se apagaron para hacer crecer la vibración humana y espiritual con las complicaciones de la gente que les rodeaba. La hicieron su propia vida. Misas y catequesis… seguro, acompañando a los sacerdotes de la parroquia de La Catedral al principio y después a los párrocos propios cuando el Centro De Promoción y su entorno se convirtieron en la parroquia de Jesús Buen Pastor. Un gran recuerdo para otro compañero inestimable como fue el Padre Eugenio Blanquéz, su primer párroco. Si recorrieron los barrios, si cada hogar fue el suyo luego de dar tanto cariño, si los enfermos o las familias de los presos, si las madres o abuelas solas fueron el corazón de su obra no por eso dejaron de estimular a los que trabajaban, a las pequeñas empresas, a los cultivadores de sus quintas.
Los jóvenes siempre encontraron en estas mujeres… a Cristo mismo para hablar, escuchar y acompañar. Las celebraciones presididas durante tanto tiempo por Monseñor Roberto Cáceres y su acordeón han dado paso en los últimos años a otro obispo celebrante como lo es Monseñor Bodeant que trae su guitarra y sus cantos criollos.
Hace 40 años, cuando llegaron, fueron como bandada de palomas desplegando su vuelo en diferentes direcciones y cada una con su forma y estilo, llevando la Iglesia a la gente. Lo que el Papa Fransisco nos pide hoy… sacar la Iglesia a la calle, a la casa del vecino… ellas lo hicieron siempre… por mandato expreso de la venerable Madre Anunciatta, la fundadora. Y lo hicieron sin guardarse nada. Seguro que muchos se olvidaron de la mano o la compañía recibida de parte de estas hermanitas… seguro que muchos, pasado el apurón, no volvieron a visitar al Cristo que viven con ellas. Pero hay tantos que si!! Vaya si quedan anécdotas de todo tipo donde las misioneras Doroteas del Chemo son las protagonistas. En el cielo y en la tierra las memorias.
No dudo que vendrán muy buenas cosas nuevas a alegrar la vida de estas barriadas… pero estoy triste por la ida de las hermanas. Hemos perdido muchísimo con su partida. Hemos ganado muchísimo con su larga dedicación a nuestras familias. Solo queda agradecer cada día, actuando como ellas nos enseñaron, en compañía del que sufre. Solo queda felicitar a los nuevos pueblos donde la bandada de palomitas de la paz pose su libre servicio de amor al Cristo necesitado.
SERGIO SANCHEZ MORENO 25 DE ABRIL DE 2019

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